Los médicos especializados en el tratamiento de la epilepsia ordenan exámenes que les indican la concentración (o cantidad) de los medicamentos antiepilépticos que son absorbidos por el organismo del paciente. Estas pruebas de sangre son conocidas como medición de niveles sanguíneos de las medicinas antiepilépticas. Así se puede verificar la cantidad exacta de la medicina presente en la sangre del paciente. Los medicamentos antiepilépticos alcanzan el cerebro (donde comienzan los ataques) a través de la sangre.
Se necesitan determinados niveles de medicamento en la sangre para que el tratamiento sea eficaz. El término "rango terapéutico" define los límites máximos y mínimos de los niveles sanguíneos que se deben alcanzar para prevenir los ataques, y evitar efectos secundarios en la mayoría de las personas que toman esta medicina. Si el nivel de la medicina en la sangre es demasiado bajo, se pueden presentar ataques y entonces el médico tendrá que incrementar la dosis de la medicina que toma el paciente. Si la dosis de medicina que está recibiendo el paciente es demasiado alta, el paciente puede presentar efectos secundarios, tales como somnolencia o confusión. En este caso, se podría reducir la dosis o cambiar a otro medicamento. Algunas personas, sin embargo, responden mejor a niveles más altos o bajos que el rango terapéutico usual. Los rangos terapéuticos solamente sirven de guía, no constituyen una indicación absoluta para elevar o disminuir la dosis del medicamento.
Si los ataques empiezan de nuevo después de un período de buen control, se debería entonces evaluar el nivel del medicamento para descubrir si ha bajado por razones desconocidas.
La frecuencia con que se deben medir los niveles depende de las circunstancias individuales y se debe revisar con el médico, dado que la frecuencia de los estudios puede variar de una persona a otra.
Esta información se ofrece como servicio de la Fundación para la Epilepsia. El conocimiento médico cambia rápidamente, por esto usted debe consultar con su médico para obtener información más reciente o detallada. Esta información no constituye evaluación médica. No cambie su medicación basándose en esta información sin obtener evaluación médica acerca de sus circunstancias personales. |