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El alcohol y la epilepsia. Print Friendly Version

Es necesario tener en consideración dos importantes aspectos cuando surge el tema del alcohol y la epilepsia. El primero es el efecto que el alcohol puede tener en los medicamentos utilizados para controlar los ataques. El alcohol puede ser peligroso si se mezcla con medicamentos sedantes como el fenobarbital, y puede provocar un coma, e incluso la muerte. El segungo es si el alcohol en sí mismo puede provocar un ataque.

Se cree que el alcohol en grandes cantidades aumenta el riesgo de sufrir ataques e incluso puede llegar a provocarlos. Al beber alcohol, se reducen temporalmente los ataques durante algunas horas, pero a continuación, las probabilidades de sufrir uno aumentan al eliminar el alcohol del organismo. Por lo tanto, las personas que toman grandes cantidades de alcohol pueden llegar a sufrir ataques tras períodos en los que han bebido en exceso, aunque no tengan epilepsia.

Sin embargo, si se "bebe moderadamente" (una o dos bebidas en una noche), el efecto varía según cada individuo. A algunas personas con epilepsia les afecta y a otras no. Es menos probable que una bebida provoque un ataque si se toma con una comida copiosa que si se toma con el estómago vacío.

Antes de tomar alcohol, consulte a su médico. Asegúrese de preguntarle el tipo de medicamentos que está tomando y cómo pueden reaccionar con la cerveza, el vino o licores de mayor graduación. Aproximadamente, existe la misma cantidad de alcohol en un vaso de vino, en una botella de cerveza y en un poco de licor.