El cerebro es el origen de la epilepsia. Aunque los síntomas de un ataque pueden afectar cualquier parte del cuerpo, los fenómenos eléctricos que producen los síntomas se producen en el cerebro. La ubicación de estos fenómenos, su alcance en el tejido cerebral y su duración tienen efectos importantes. Estos tres factores determinan el carácter del ataque, su repercusión en el individuo y las consecuencias sociales correspondientes. |