La epilepsia es definida como la tendencia a presentar ataques en forma recurrente. En los casos más severos los ataques ocurren frecuentemente a pesar de tomar la medicación antiepiléptica. En la mayoría de los casos los ataques son menos frecuentes y más fácilmente controlados. En algunos pacientes es posible que los ataques puedan reaparecer después de ser controlados por muchos años. Si esto ocurre, el paciente debe pedir una reevaluación neurológica para estar seguro que no existe otra condición que esté provocando el aumento de sus ataques. Los medicamentos deben ser entonces ajustados o cambiados.
En muchos pacientes la frecuencia y severidad de los ataques son variables. No es raro encontrar un aumento de su frecuencia sin ningún deterioro de la condición general del paciente. Muchos factores influyen en la frecuencia de los ataques tales como la falta de sueño, la toma irregular de la medicina, el consumo de alcohol o droga, interacciones con ciertos medicamentos y la foto-sensibilidad de algunas pocas personas al exponerse a las luces centellantes o a patrones visuales repetitivos. Adicionalmente, si la medicina se mantiene en un lugar húmedo o caliente, puede perder su efecto.
Algunas veces ocurre un cambio en la condición fundamental del cerebro que puede aumentar la frecuencia de los ataques. El embarazo puede tener efectos en la severidad y frecuencia de los ataques. Un incremento de la frecuencia de los ataques merece una cuidadosa reevaluación por su médico, quien puede sugerir algún cambio en la medicación. En ocasiones es imposible identificar la causa específica de un incremento en la frecuencia de los ataques.
La epilepsia por lo general no empeora con la edad. Al contrario, la frecuencia de los ataques disminuye con la edad en la mayoría de las personas.
Esta información se ofrece como servicio de la Fundación para la Epilepsia. El conocimiento médico cambia rápidamente, por esto usted debe consultar con su médico para obtener información más reciente o detallada. Esta información no constituye evaluación médica. No cambie su medicación basándose en esta información sin obtener evaluación médica acerca de sus circunstancias personales. |