En ocasiones los ataques agrupados o prolongados se convierten en una enfermedad conocida como estado epiléptico.
No intente transportar a un niño que esté sufriendo un ataque en su propio coche a menos que no haya ambulancias disponibles.
El estado epiléptico es una urgencia médica. El control de los ataques requiere tratamiento hospitalario. Si su hijo ha sufrido episodios de ataques ininterrumpidos que han sido tratados en la sala de urgencias, deseará tener preparado un plan de acción para el momento en el que se repitan.
Cómo actuar ante un estado epiléptico Consulte con el médico si existe algún tratamiento nuevo que se pueda utilizar en casa o en el centro escolar para detener el ataque y evitar que se convierta en estado epiléptico.
Avise a una ambulancia. No intente transportar a un niño que esté sufriendo un ataque en su propio coche a menos que no haya ambulancias disponibles.
Sepa en todo momento dónde se encuentra el hospital más cercano y cuánto tiempo se tarda en llegar hasta él. Si vive lejos de un hospital, deberá avisar con una mayor antelación de la que lo haría si viviera más cerca. Si hay varios hospitales cerca, consulte por adelantado a su médico a cuál deberá avisar.
Considere pedir que las pautas de procedimiento preparadas por su médico se guarden en la sala de urgencias para que se pueda tratar el ataque según las directrices de su médico. Pida una copia por si usted y el niño viajan fuera de la ciudad.
Deje instrucciones detalladas por escrito a los cuidadores de niños o adultos. Si ha recibido instrucciones para utilizar terapia en casa, asegúrese de que el cuidador también recibe las instrucciones.
Afortunadamente, la mayoría de los ataques, incluso aquellos que son prolongados, finalizan sin producir daños. Lo más importante es colaborar con el médico para crear un plan para seguir cuando ocurran los ataques. |